Por la liberación nacional y social,
la revolución y el socialismo.

Ganar la calle

 


NOTAS POLÍTICAS


 

La lucha de clases en Argentina y el mundo va en ascenso. En este último caso está impulsada por la crisis que sacude al mundo capitalista global y provoca una fuerte resistencia de los trabajadores y los pueblos.  En nuestro país también hay muchos datos sobre ese agravamiento de las luchas.

 

Por ejemplo, los trabajadores de gremios que habían firmado paritarias con aumentos de salarios ahora se quejan porque la inflación se los fue comiendo.  También hay empresas que suspenden personal, anulan contratos, reducen las horas extras, etc. Y en algunos casos, por ahora no es lo general, cierran sus puertas.

 

En el caso de la inflación, el remedio debe ser un control de precios del Estado, aplicado a los 200 monopolios formadores de precios. Y, junto con esa línea estatal que hoy no existe, que los sindicatos, asociaciones de consumidores, etc, forjen su propia red de control popular.

 

En el caso de suspensiones y despidos, hay que luchar contra esa actitud patronal de descargar la crisis. Que la paguen los responsables, monopolistas como Eduardo Elztain, de IRSA, dueño del frigorífico Carnes Pampeanas que había cerrado y dejado a 290 familias en la calle.

 

Luego de la crisis de 2001 hay un remedio: fábrica que cierra debe ser ocupada por los trabajadores y puesta en funcionamiento a cargo del Estado o bien de una cooperativa. ¡No se debe perder ni un puesto de trabajo más!

 

Las Cooperativas de “Argentina Trabaja” necesitan más emprendimientos y trabajo, y mejores ingresos. El gobierno debe pagar menos subsidios a los monopolios (según Kicillof aún se pagan a Techint), para disponer de más recursos para estas cooperativas. ¡Ni un mango para Techint! ¡Apoyo a las cooperativas, a PYMES y empresas del Estado!

 

Esa política que preconiza el PL no es la que se aplica desde el gobierno: cuando los cooperativistas salen a reclamar se topan con la represión de Gendarmería. Así ocurrió en la Panamericana (ver aparte).

 

¿Acaso por eso van a disminuir esos reclamos? No. Ellos y otros sectores populares tienen demandas justas y van a cortar esa autopista, hoy, mañana o pasado. Y la Gendarmería no puede reprimirlos eternamente porque en algún momento será sobrepasada, aún cuando haga cursos de entrenamiento con militares norteamericanos. ¡Ni así ni con el programa X de espionaje de la Gendarmería podrán parar a las luchas populares!

 

Otro sector con fuertes reclamos es el de los pobladores que no tienen viviendas. En los últimos dos años hubo tomas de tierras y en algunas una represión que provocó muertos, como en Jujuy. Otra vez un muerto en Humahuaca por este motivo. Los sorteos del plan Pro.Cre.Ar para hacer 100.000 viviendas abre una válvula de escape, pero no soluciona el drama, pues hay mucha gente que no tiene terrenos y mucha otra que no califica para ese plan porque está en negro. Habrá nuevas movilizaciones de estos sectores.

 

El PL comparte esas reivindicaciones y en la medida de sus fuerzas participa y apoya a esas movilizaciones. Juegan un papel progresivo cuando ganan la calle y se visibilizan. Hay que ser muy necio o muy derrotista para decir que en Argentina “hay reflujo”.

 

Ya hay enfrentamientos y otros que se irán agrandando con los monopolios. Algunos, como el que existe con Techint, tratan de ser sofocados poniendo paños tibios. Otros, con Clarín, están en pleno agravamiento, en dirección al 7 de diciembre. ¿Cómo encararlos? Con una línea de amplia unidad antimonopólica y antiimperialista, para unir todas las fuerzas unibles, incluso del gobierno, para pegar duro sobre Magnetto y enemigos del pueblo.

 

Y con un método: poner el pueblo en la calle. Esto no se arregla con cartas entre la presidenta y Rocca. Tampoco en los pasillos de Tribunales y el Congreso, aunque también hay que dar la batalla jurídica y parlamentaria.

 

La clave es la movilización obrera y popular. Si millones de argentinos se ponen en marcha exigiendo “¡leña a los monopolios!” entonces se estará más cerca de la victoria. El gobierno no comparte esa convocatoria, pues cree que podría hacerle “el juego” a la derecha; piensa que con el liderazgo de Cristina será suficiente. Error. Su imagen positiva es un factor a favor, pero lo decisivo es que el pueblo salga a la calle y pegue contra los monopolios.

Contacto

Enviar

También puede comunicarse con nosotros a través de: